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Las ciudades creativas

ccreat

Reseña por: Inés Skotnicka

El último libro de Richard Florida, “Las ciudades creativas” (Who's Your City?), examina a fondo el papel de las ciudades en el bienestar de las personas, planteándose la siguiente pregunta: "¿Cómo la Economía Creativa convierte tu decisión de dónde vivir en la más importante de tu vida?



Richard Florida, y su grupo de investigación reconvertido en consultora global Creative Class, son activos referentes mundiales en el debate urbano y el papel de la innovación y la creatividad en el desarrollo económico.

En la era de la Revolución Digital y la Globalización, se insiste mucho en que no importa dónde vivamos porque podemos trabajar indistintamente desde un chalet en Aspen, desde una casa en Provenza o desde una oficina en Chicago. Sin embargo en el libro se intenta demostrar que esa afirmación es falsa.

Florida analiza los procesos de acumulación de fuerzas y talentos creativos en lugares concretos de la geografía mundial. Así, insiste sobre todo en la premisa de que el mundo NO es plano –como afirma Thomas Friedmann en su libro The world is flat- sino más bien “puntiagudo” porque a pesar de la globalización de la economía, no es lo mismo trabajar y vivir en un lugar o en otro por mucho que las Tecnologías de la Información generen la falsa ilusión del Global Village.

Partiendo de esa afirmación, el libro trata de mostrar una visión más global, integradora y explicativa sobre el posicionamiento de mega-regiones del mundo, los motivos económicos, sociológicos y culturales de la movilidad actual (también de la fuga de cerebros, que según el autor obedece a que los individuos con más talento y mas ambiciosos necesitan vivir en las metrópolis para poder desarrollar su máximo potencial) y cómo el sector de los llamados “trabajadores del conocimiento” se ha elevado en EE.UU. del 5 al 30% entre 1900 y 2005.

El autor pone empeño en demostrar que nada se distribuye de modo más desigual en el territorio que el conocimiento, la innovación y el capital humano pues, según sus palabras, “las personas y empresas creativas se concentran en determinadas regiones y ciudades por las importantes ventajas productivas, las economías de escala y el conocimiento que genera tal densidad”.

Y basándose en la observación anterior apostilla: “el mundo dista mucho de ser plano, lo que pasa es que la densidad actual de la red de interconexiones entre los picos puede dar esa impresión a una minoría privilegiada”.

Florida asegura que “en la actualidad, los factores económicos principales (talento, innovación y creatividad) no están distribuidos de manera uniforme en la economía global, sino que se concentran en lugares específicos”, y destaca “el increíble poder de la fuerza de concentración”, que hace que algunos territorios de alta densidad en conocimiento creativo sean mucho más productivos e incluso, se conviertan en el motor principal de crecimiento de un país.

A la pregunta de cuáles son las decisiones más importantes que hay que tomar en la vida, la mayoría de los individuos aluden a la profesión o con qué persona compartirán su vida. Pero Florida recuerda que a menudo se olvida una que también influye enormemente: el lugar donde vivimos.

Las ciudades cada vez se especializan más, se diferencian, en lo que se refiere a su carácter económico y a su mercado laboral. Esto tiene que tener un impacto considerable en el bienestar y el futuro de las personas.

El papel de las ciudades va in crescendo, y ganan autonomía en la medida que los Estados apuestan por la descentralización, y les delegan cada vez más competencias y recursos para la autogestión. Esta capacidad se traduce a menudo en nuevos modelos de administración urbana, y también, en nuevas oportunidades para que las ciudades potencien sus diferencias.

El “modelo de ciudad” afecta directamente a la calidad de vida y condiciona, en cierto modo, el tipo de gente que vive en ella. Todo se ve afectado por el entorno espacial que hemos elegido para vivir, desde a quiénes conocemos, a los “mercados afectivos” de los que formamos parte y las carreras profesionales a las que tenemos acceso.

El autor dedica gran parte del libro a la integración de estudios de psicología, de economía urbana y de geografía política, con un interés práctico dudoso para el lector europeo. En este análisis pretende describir tres tipos de personalidades que podría tener una región (“regiones extravertidas”, “regiones convencionales” y “regiones experimentales”) en función de la predominancia de diferentes clases de personalidades que viven en ellas, clasificadas en cinco grandes rasgos psicológicos: extraversión, neuroticismo, minuciosidad, apertura y afabilidad.

También el libro presta especial atención a las razones de movilidad de la clase creativa o intelectual, proponiendo claves para planificar un traslado de residencia, aunque siguiendo una visión decididamente norteamericana difícil de replicar en las condiciones europeas.

La utilidad práctica de estas claves o recomendaciones es una cuestión que dejamos a juicio de cada lector, pero desde mi punto de vista personal, su frase “escoja sabiamente” es casi lo único que he sacado en claro de las 11 fases de la estrategia de elección de la ciudad a vivir.

Para quienes les gustan las estadísticas, los análisis socio-demográficos y las tendencias actuales del urbanismo económico, el libro será una lectura de mucho interés. Pero para quien espera un listado de pasos a seguir para ser más feliz eligiendo el lugar que le conviene para vivir, es posible que no quede del todo satisfecho.


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lauray
16/Dic/2009 18:19:38

las ciudades creativas conllevan sectores creativos formados por empresas creativas e innovadoras. es muy importante la divulgación de las buenas prácticas y de lo que se hace bien en otros sitios. los sectores tradicionales están muy faltos de esa visión. ¿por dónde empezar?

ines
17/Dic/2009 11:16:34

Hola Laura;

Gracias por la apreciación. Efectivamente deberíamos pensar como se podría trasladar algunas buenas practicas de las ciudades o regiones más innovadores o creativos al entorno "tradicional". Eso si no es ni lo será fácil. Ciertos factores estancan a las localidades (sin distinción a su tamaño) en un status quo cómodo, y muchas veces ineficaz.

Sin embargo, si buscas estas pistas en este libro, es complicado encontrarlas. Es más bien una observación de lo que hay.

Posiblemente, habría que empezar por analizar las perspectivas actuales y futuras de la capacidad innovadora de las ciudades/regiones; luego extraer algunos factores comunes (si es que las hay) y intentar replicarlo en otras localizaciones. Es un verdadero desafio. Y no solo a lo que respecta los sectores tradicionales sino en general la visión del entorno y la relación persona-urbe.

Creo que tenemos que reflexionar sobre esto entre todos.

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