Inteligencia colectiva para innovar

Nati Grund - "Compartir versus Poseer: Consumo colaborativo".

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Artículo que trata sobre el consumo colaborativo, una alternativa al excesivo consumismo y a la necesidad de "poseer" objetos. También analiza las trabas a las que se enfrenta esta tendencia, y cita varios ejemplos de plataformas que ofrecen estos servicios.

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En un artículo aparecido en la revista Time, en el año 2011 sobre  “las diez ideas que cambiarán el mundo”, su autor, Bryan Walsh escribía :“Algún día miraremos hacia atrás en el siglo 20 y nos  preguntaremos porqué poseíamos tantas cosas”.

 

Y es cierto, hemos asistido al auge de una “sociedad de propietarios”, en la cual tenemos que acumular y poseer cosas: coche, casa, taladro, libros etc.., que además generalmente vamos a utilizar solo ocasionalmente. 

En contraposición a esto desde hace unos años ha ido en aumento lo que se conoce con diversos términos como “Sharing economy”, “consumo colaborativo” o “economía del acceso” que se basa en alquilar, prestar e incluso compartir bienes en lugar de comprarlos, permitiendo a los usuarios acceder a esos recursos cuando los necesitan. 

Si bien esta práctica no es nueva, ya que ha sido común entre amigos, familia, o vecinos. El desarrollo de la tecnología ha hecho que  se de un salto a una práctica comunitaria más amplia (incluso global)  y también, al mundo empresarial. 

También la  tecnología, como en el caso de la música o libros, ha permitido la digitalización de muchos contenidos y la capacidad de poder compartirla, prefiriendo los usuarios el pago por el acceso más que poseer físicamente el objeto.

¿Por qué compartir?

Las ventajas asociadas a este modelo son muchas;  por supuesto está  la económica en dos direcciones: el alquiler peer-to-peer supone un ahorro para el que hace uso del servicio( por ejemplo alquiler de un taladro eléctrico a través de un servicio como SnapGoods para el día que se necesita es mucho más barato que comprarlo), y dinero extra para el que lo ofrece. Pero a ésto hay que añadir también otras como la sostenibilidad medioambiental ya que el intercambio y el alquiler significa producir y gastar menos cosas.

En estos servicios también hay un elemento socializador ya que nos permite conocer a otra gente, formar comunidad.

La reputación y la confianza son elementos clave para que ocurran estas transacciones. Esto debe de facilitarse desde la propia plataforma que alberga el servicio ofreciendo transparencia, seguros para los usuarios, etc. Además de mecanismos de reputación como  calificaciones o feedback, a través de comentarios recíprocos. Las plataformas que más crecen o que son las más utilizadas son aquellas donde se consigue generar confianza entre los usuarios.

Trabas e inconvenientes para el consumo colaborativo:

Los inconvenientes o trabas a los cuales se enfrentan estos servicios son de diversa índole, por ejemplo la buena acogida entre los usuarios de algunas de estas plataformas,  como en el caso de los alquileres de coches a particulares está atrayendo a grandes empresas, las cuales están invirtiendo enormes cantidades de dinero (como el caso de la adquisición por parte de la empresa de alquiler de coches AVIS de la plataforma para compartir coches ZipCar), que puede provocar el  rechazo de los usuarios de la misma, al estar en manos de una gran compañia, el motivo el miedo a que se pueda perder aquel componente social o de autenticidad, que atrajo  a la gente en torno a la plataforma,  y que puede hacer que la empresa fracase.

Eso le ocurrió a la conocida plataforma de intercambio Couchsurfing, un servicio para alojarte gratuitamente en casas particulares por todo el mundo y que funciona además como red social, con más de 6 millones de usuario , en 100.000 ciudades por todo el mundo.

En el año 2011 se transformó en empresa con ánimo de lucro y en el 2012 recibió una inversión de 15 millones de dólares. 

Las transformaciones en el sitio web a partir de esto como en temas de propiedad de contenido, hizo que los usuarios empezaran a protestar y a migrar masivamente a otras plataformas de similares características al sentirse engañados,  la apropiación por parte de la nueva empresa del trabajo voluntario y las donaciones realizadas durante los años de existencia como organización sin ánimo de lucro.

Por otro lado la innovación socio-económica que representa el consumo colaborativo genera tensiones con las leyes, que normalmente no están preparadas para ello. El ascenso del consumo colaborativo puede depender  de las políticas públicas adoptadas, ya que para legitimar y dar seguridad a estas iniciativas la regulación es necesaria.

Servicios como Airbnb, el conocido sitio para alquilar alojamiento a particulares, están teniendo problemas legales en diversas ciudades del mundo, por presiones del sector hotelero y por ser un posible  foco de evasión de impuestos.

Ejemplos de plataformas:

El consumo colaborativo es diverso, así puede ser por ejemplo compartir un coche,  financiar colectivamente un proyecto (crowdfunding) o compartir un espacio de trabajo  (coworking), también puede ser  préstamos entre particulares (P2P) o personas que prestan un servicio a domicilio etc...

Mytwinplace

Las plataformas de intercambio de casas, son unos de los servicios más populares en el caso de esta web, busca que los usuarios encuentren casas introduciendo un poco de serendipia, al ser el servicio el que le sugiere al usuario posibles casas basándose en los intereses de éste.

Este concepto es muy interesante ya que proporciona destinos en los que a lo mejor no se había pensado. Además a diferencia de otras plataformas similares no cobran por el registro, sino únicamente cuando se realiza la transacción.

Arttroop

Es una plataforma de compra de arte sin intermediarios, es decir el artista sube su obra y el usuario interesado le compra directamente. El objetivo de este servicio además es acercar a la gente al arte, y de que no es imposible tener una obra original, alejando el halo de elitismo que suele rodear al mercado del arte tradicional. Así se pueden encontrar trabajos de todos los rangos de precio y una amplia variedad de soportes y técnicas.

Spinlister.

Ya existen servicios de compartir bicicletas en la ciudad, por ejemplo en alemania la empresa de trenes Deutsche Bahn, puso enmarcha el servicio “Call a Bike” en el cual a través de un sistema de localización (vía aplicación móvil o web), puedes buscar una bicicleta en los puntos en los que se encuentran y alquilarla a través de una llamada telefónica.

Pero la plataforma Spinlister  va más allá, ya que puedes alquilar la bicicleta de particulares que no la estén utilizando en ese momento, o de tiendas que dispongan de este servicio, buscándote aquella que esté más cercana.

Grownies

Es una plataforma de intercambio de ropa infantil  que ya no se utilizamos pero está en perfecto estado. 

Para intercambiar prendas en Grownies es necesario, primero, registrarse y luego agrupar la ropa que se quiere donar en lotes. Una vez que ofrece un lote, el usuario puede buscar en la web otro lote  que se ajuste a sus necesidades, pudiendo iltrar la búsqueda por ropa de niño o niña, talla, temporada, tipo de prendas, etc.

Todos los lotes tienen el mismo precio: 15,95 euros, y en él se incluyen los portes tanto de recogida del lote propio como los de entrega del solicitado. Además también está la opción de donar tu lote a una ong.

Neihgborgoods

Rachel Botsman, coautora del libro “What’s mine is yours: The rise of collaborative consumption” indica que lo normal en un ciudadano corriente es que utilice por ejemplo un taladro una media de  12-13 minutos en toda su vida.  Así en servicios como neighborgoods una comunidad de alquiler de objetos, se puede hacer uso de ellos pagando una cantidad que establecerá el propietario de la misma.

Local Guiding

Esta plataforma alemana posibilita que  usuarios se ofrezcan para facilitar experiencias distintas a visitantes que planean visitar una ciudad.

Liftshare

Es un servicio de car-sharing que permite compartir un viaje, es decir si estás pensando en hacer un viaje puedes darte de alta y dejar que otras personas que tienen que hacer el mismo te encuentren. Así además de los beneficios medioambientales que supone, se comparten los gastos de gasolina, y claro, tiene un elemento socializador ya que no se viaja solo, y permite conocer nueva gente.

Para finalizar, os dejo con esta interesante web donde podéis consultar entrevistas, y material audiovisual  que ha realizado Maxime Leroy para el documental Collaborative Cities que gira entorno al consumo colaborativo. Así el autor ha viajado por varias ciudades europeas y norteamericanas, visitando y entrevistando proyectos. El propio film ha estado en una plataforma  de Crowdfunding  KissKissBankBank.

 Puedes descargar de Nati Grund - "Compartir versus Poseer: Consumo colaborativo"

Este documento está en la microsite de Colaboración e Inteligencia Colectiva, donde puedes consultar más contenidos sobre el tema. También te recomendamos visitar el Boletín [Nº23] con una selección de los mejores artículos del mes escritos por el equipo de emotools.

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